Según han declarado testigos
presenciales, las cautivas jóvenes son separadas de las ancianas y ejemplares
de menor atractivo físico, para ser después subastadas en Mosul al mejor
postor. Por las esclavas declaradas aptas para el consumo sexual se pagan hasta
unos 150 dólares, aunque el precio del
“producto” podría bajar si los genocidas
llegaran a tomar nuevas poblaciones o dieran caza a los fugitivos que se
esconden en las montañas.
Pero a estas mujeres
objeto de compra-venta (1.074 según datos aportados por la organización yizidí The Sinjar Crisis
Group) también les han arrebatado a sus
hijos menores de 12 años, para ser entregados a los pedófilos combatientes del
ISIS. Al respecto, dos funcionarios de
Naciones Unidas( Hawa Bangura y Nickolay Mladenov) han manifestado recientemente su profunda
preocupación por las salvajes violaciones de que están siendo víctimas menores
de ambos sexos pertenecientes a las minorías religiosas y étnicas de Irak
(cristianos, yizidíes y turcomanos); por
parte de los psicópatas del ISIS.
En un mercado de Mosul se venden chicas por 150 dólares.
01/Sep/2014
Minuto Digital